El consumo de las familias volvió a mostrar señales de debilidad en agosto. De acuerdo con el Indicador de Consumo (IC) que elabora la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), la actividad comercial registró una caída interanual del 1,1% y un retroceso desestacionalizado del 0,8% en comparación con julio. Los datos reflejan que, pese a la desaceleración de la inflación y a cierta mejora en los ingresos reales, la demanda de los hogares sigue sin consolidar una tendencia de recuperación sostenida.
Aunque el costo de vida mostró una desaceleración -con un índice mensual del 1,7% en agosto frente al 2,1% de julio y una variación interanual del 33,5%-, la mejora del poder adquisitivo resulta insuficiente para traccionar las ventas. El ingreso nominal promedio por hogar alcanzó los $3.317.000, lo que representó una leve suba real del 0,5% respecto al mes anterior. No obstante, desde la entidad empresaria advirtieron que la desaceleración de precios deberá sostenerse en el tiempo para impactar de manera efectiva en el ingreso disponible de las familias.
Uno de los determinantes centrales del estancamiento es la retracción del financiamiento. Las líneas de crédito destinadas a hogares -como tarjetas de crédito, préstamos personales y prendarios- ingresaron en un retroceso leve pero constante. Este acortamiento del crédito afecta directamente a la compra de bienes durables y de alto valor, donde la disponibilidad de cuotas y financiamiento resulta indispensable para concretar las operaciones.
El impacto sectorial expuso fuertes heterogeneidades:
- Transporte y vehículos: Fue el rubro de mayor caída, con una contracción del 11,4% interanual (explicó 1,5 puntos porcentuales de la baja general), arrastrado por un derrumbe del 18,6% en el patentamiento de automóviles.
- Recreación y cultura: Retrocedió un 8,2% interanual, consolidando un comportamiento irregular a lo largo de 2026.
- Indumentaria y calzado: Creció un 4,9% interanual, impulsado principalmente por una base de comparación baja respecto al mismo período del año anterior.
- Vivienda, alquileres y servicios: Avanzó un 4,8% interanual, sostenido mayoritariamente por un incremento en la demanda de energía eléctrica.
- Resto de los rubros: Registró una baja marginal del 0,2% interanual, manteniéndose en niveles apenas superiores a los registrados en 2019.
