El intendente de Guaymallén, Marcos Calvente, confirmó la implementación de un paquete de medidas de reestructuración financiera que incluye la eliminación por tiempo indeterminado de un bono compensatorio de $350.000 para cerca de 2.450 empleados municipales —el 83% de la planta total— y la reducción del 10% en las remuneraciones de los funcionarios políticos, cuyos salarios además quedarán congelados durante seis meses. La medida busca generar un ahorro cercano a los $800 millones en un contexto marcado por la baja de recursos coparticipables y los efectos operativos del incendio sufrido en el Data Center municipal durante el primer semestre.
Desde el Ejecutivo municipal argumentaron que la quita del adicional alcanzará únicamente a aquellos agentes que perciben ingresos superiores a $1.200.000, garantizando la permanencia del beneficio a unos 500 trabajadores de menores recursos. Frente al rechazo manifestado por el Sindicato de Obreros y Empleados Municipales de Guaymallén (SOEMG), el jefe comunal defendió la sostenibilidad del gasto público, aseguró que la prioridad de la gestión es preservar los puestos de trabajo y los servicios esenciales, y señaló que las proyecciones presupuestarias prevén un escenario económico complejo para el próximo ejercicio.
