Los recientes indicadores del INDEC reflejan una severa contracción en la actividad económica que afecta de forma directa a Mendoza. Con descensos del 4,9% en la producción manufacturera y del 4,5% en la construcción, los empresarios locales alertan sobre la pérdida de miles de empleos, el estancamiento de las pymes y la urgencia de reconfigurar la matriz productiva hacia la logística y los servicios.
El escenario productivo e industrial de Mendoza atraviesa una pronunciada contracción derivada del reacomodamiento macroeconómico y la parálisis del consumo interno. Según los últimos registros del Índice de Producción Industrial Manufacturero (IPI) y del indicador de la construcción (ISAC) del INDEC, la actividad industrial cayó un 4,9% interanual en julio, mientras que el sector constructor retrocedió un 4,5%. El impacto resulta especialmente complejo para la provincia debido al desplome del 13,6% en la producción de vino y a la suspensión de la obra pública nacional para viviendas, factores que empujan a los referentes de la Unión Comercial e Industrial de Mendoza (UCIM) y de la Cámara de Empresas Constructoras a plantear una reconfiguración hacia sectores emergentes.
Los informes técnicos del INDEC y los diagnósticos emitidos por las cámaras empresariales mendocinas sintetizan la problemática en los siguientes aspectos estructurales:
- Crisis en la industria vitivinícola: La producción de vino cayó un 13,6% interanual en julio, acumulando una baja histórica donde las exportaciones fraccionadas cayeron un 36% respecto a 2010 y la cuota de mercado global argentina retrocedió al 2,1%.
- Parálisis en el sector constructor: Pese al uso de fondos de resarcimiento provinciales para obras de infraestructura general, la falta de desarrollo de viviendas redujo fuertemente la demanda de insumos, acumulando caídas del 23,1% en asfalto y 8,1% en cemento Portland.
- Deterioro del empleo formal: Las estimaciones sectoriales calculan la pérdida de aproximadamente 4.600 puestos registrados en la construcción mendocina respecto a los niveles de 2022-2023, cifra que ascendería a 10.000 empleos al contabilizar la informalidad.
- Propuestas de reconversión económica: Ante las dificultades de financiamiento para reconvertir viñedos, las entidades privadas proponen posicionar a Mendoza como nodo logístico estratégico para la minería de San Juan y el petróleo de Vaca Muerta, además de potenciar la economía del conocimiento.
Frente al deterioro acumulado en los sectores tradicionales, el empresariado mendocino urge a consolidar reglas de juego previsibles e infraestructura de transporte para acelerar la transición económica y amortiguar el impacto sobre el empleo local.
