En medio del conflicto paritario con el Sindicato de Obreros y Empleados Municipales (Soem), la Municipalidad de Guaymallén confirmó que mantendrá la restricción de adicionales salariales para la mayor parte de la planta de trabajadores, aduciendo restricciones presupuestarias y la pérdida de recaudación local. Para amortiguar el impacto político de la medida, el intendente Marcos Calvente anunció el envío de un proyecto de ordenanza al Concejo Deliberante para aplicar una quita del 10% en su sueldo y en el de su gabinete.
La decisión comunal contempla la suspensión temporal del «Bono Compensación y Estímulo» para la mayoría de los agentes municipales durante octubre, limitando el beneficio a entre 450 y 500 empleados con haberes menores. La gestión argumentó que el contexto económico nacional y provincial, sumado a los efectos operativos tras el incendio del Data Center municipal, afectó los ingresos locales. Mientras las dependencias registran asambleas y medidas de fuerza, el Ejecutivo municipal ratificó la apertura de las instancias de diálogo.
