Itamar Ben-Gvir, titular de la cartera de Seguridad Nacional, instó a Benjamín Netanyahu a validar los derechos territoriales argentinos e imponer sanciones a Gran Bretaña. La fuerte declaración se produjo tras la ruptura de la diplomacia británica con Tel Aviv y la controversia alrededor del proyecto petrolero offshore Sea Lion en la Cuenca Norte del archipiélago.
El ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben-Gvir, protagonizó un inédito quiebre en la postura histórica de su país al reclamar públicamente que el Estado judío reconozca la soberanía de la Argentina sobre las Islas Malvinas. A través de un pronunciamiento oficial dirigido al primer ministro Benjamín Netanyahu y con mención explícita al presidente Javier Milei, el referente del partido Hogar Judío denunció la ocupación «ilegal» británica del archipiélago austral y acusó al Reino Unido de apoderarse de los recursos energéticos de los argentinos. La encendida manifestación tuvo lugar en el marco de una severa crisis diplomática desatada entre Londres y Tel Aviv, acelerada por la inminente decisión británica de congelar acuerdos comerciales y asumir un giro favorable a la causa palestina.
El contundente llamado de la cúpula del gobierno israelí vincula directamente la disputa anglo-argentina con el polémico desarrollo del yacimiento petrolífero Sea Lion, donde interviene la firma israelí Navitas Petroleum junto a consorcios británicos en zonas bajo litigio marítimo.
Los factores centrales que desencadenaron la embestida contra el Reino Unido abarcan:
- Denuncia por saqueo energético: Ben-Gvir acusó a las autoridades de Londres de robar recursos mediante perforaciones petroleras no autorizadas, haciendo alusión a la inversión de 1.800 millones de dólares proyectada en la Cuenca Malvinas Norte para la extracción de 50.000 barriles diarios.
- Exigencia de sanciones internacionales: El ministro instó a su propio Poder Ejecutivo a promover penalizaciones económicas contra Gran Bretaña mientras persista el dominio colonial sobre las islas del Atlántico Sur.
- Escalada en el Gabinete israelí: A la postura de Ben-Gvir se sumó el ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, quien tildó a la administración británica de «antisemita» y exigió la expulsión inmediata del embajador del Reino Unido en Tel Aviv.
- Reactivación del reclamo argentino: Las expresiones del oficialismo israelí coincidieron con el paquete de medidas anunciado en cadena nacional por el presidente Milei, que incluye leyes para sancionar el extractivismo ilegal en las islas y el financiamiento de la Base Naval Integrada en Ushuaia.
La irrupción del gabinete de Netanyahu en el conflicto del Atlántico Sur abre una inédita brecha en el frente de aliados de Gran Bretaña, sumando peso internacional al reclamo argentino justo en momentos en que la Casa Rosada busca endurecer las acciones legales contra la explotación hidrocarburífera no autorizada.
