El fallecimiento del titular de la Comisaría Décima de Maipú reactivó el debate sobre la contención psicológica de los efectivos en la provincia. Mientras el Ministerio de Seguridad impulsa programas de capacitación y convenios de atención con OSEP, especialistas y datos estadísticos reabren el debate sobre las alertas tempranas dentro de la fuerza
La problemática de la salud mental en las fuerzas de seguridad provinciales reabrió una profunda controversia tras confirmarse cuatro suicidios de efectivos de la Policía de Mendoza en los primeros ocho meses de 2026. El último suceso, ocurrido a fines de agosto con la muerte del jefe de la Comisaría Décima de Maipú, encendió las alarmas dentro del Ministerio de Seguridad y Justicia encabezado por Mercedes Rus. Frente al escenario, la cartera provincial puso en marcha capacitaciones obligatorias en prevención e interacciones con el Servicio Penitenciario, aunque persisten los interrogantes institucionales sobre los mecanismos para detectar señales de riesgo en personal activo.
Los datos aportados por los organismos oficiales muestran un incremento generalizado de las estadísticas de autolesiones a nivel nacional y provincial, que afecta de forma directa al personal policial.
El panorama del sistema de contención y los antecedentes recientes exponen:
- Estadísticas operativas: Entre enero y agosto de 2026 se registraron 147 suicidios en la provincia de Mendoza, de los cuales cuatro correspondieron a efectivos policiales de Maipú, General Alvear, San Martín y San Carlos. Estos casos se suman a otros seis ocurridos durante el periodo 2025.
- Capacitaciones territoriales: La provincia desplegó un programa de formación en prevención y posvención del suicidio coordinado con el Ministerio de Salud, alcanzando a 1.000 policías en los cuatro oasis provinciales y extendiendo las jornadas al personal del Servicio Penitenciario.
- Convenios de atención médica: Se rubricó un acuerdo con el Centro Nativa Salud para coordinar derivaciones psicológicas especializadas cubiertas a través de la Obra Social de Empleados Públicos (OSEP), destinadas a uniformados y sus grupos familiares.
- Alertas y abordaje: Desde la conducción gubernamental enfatizaron que los efectivos que se quitaron la vida no se encontraban con licencia psiquiátrica previa. La situación contrasta con las recomendaciones de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), que enfatizan la necesidad de reforzar el monitoreo conductual para detectar señales implícitas de advertencia.
Las autoridades ministeriales insistieron en evitar explicaciones unicausales sobre la labor policial, encuadrando los hechos en un contexto multifactorial de la salud mental a escala global.
La implementación de las nuevas herramientas de contención busca reducir la estigmatización y facilitar el acceso a la atención profesional dentro de las fuerzas armadas y de seguridad, en un intento por consolidar redes institucionales de acompañamiento temprano antes de que se desencadenen situaciones traumáticas.
