Jared Kushner y Steve Witkoff encabezaron su primera visita oficial a la capital ucraniana tras reunirse con Vladimir Putin en Moscú. Los emisarios estadounidenses calificaron el diálogo con Volodimir Zelensky de «sustantivo», pero advirtieron que ambas partes deberán ceder posiciones para lograr un acuerdo diplomático.
En una jornada decisiva para el tablero geopolítico global, los enviados especiales de la administración estadounidense, Steve Witkoff y Jared Kushner, mantuvieron este domingo en Kiev una reunión clave con el presidente ucraniano, Volodimir Zelensky. Tras un paso previo por el Kremlin para dialogar con Vladimir Putin, la comitiva de Washington afirmó que existen avances significativos para articular un plan de paz, aunque dejó un mensaje tajante: tanto Ucrania como Rusia deberán realizar «concesiones» territoriales y políticas para poner fin a un conflicto bélico que ya supera los cuatro años de duración.
El desembarco de los funcionarios norteamericanos se concretó en medio de estrictas medidas de seguridad, arribando a la capital en el denominado «Peace Express» debido al cierre del espacio aéreo por los continuos ataques rusos. Tras recorrer la histórica catedral de Santa Sofía junto a Zelensky, la delegación estadounidense sumó a la mesa de negociaciones a los asesores de seguridad nacional de las principales potencias europeas: Reino Unido, Francia y Alemania.
Durante las declaraciones posteriores al encuentro, los diplomáticos trazaron las líneas de la nueva propuesta impulsada por Washington:
- Exigencia de concesiones: Witkoff remarcó que para destrabar el estancamiento ambos bandos tendrán que «reducir sus diferencias», asegurando que EE.UU. cuenta con los elementos necesarios para encauzar una salida diplomática.
- Articulación trilateral: Zelensky confirmó que se acordó una nueva cumbre tripartita entre Ucrania, Estados Unidos y las potencias de Europa en las próximas semanas para evaluar las propuestas concretas.
- Planes en reserva: Si bien el Kremlin prefirió mantener reservas sobre las «ideas» presentadas por la Casa Blanca, desde la comitiva estadounidense anticiparon que en los próximos días se anunciará un plan de paz más estructurado.
Pese a la tregua de ataques garantizada sobre Kiev durante la visita de los emisarios, las hostilidades no cesaron en el frente de batalla. La fuerza aérea ucraniana reportó el impacto de más de 100 drones y misiles rusos en las horas previas, mientras que Moscú afirmó haber neutralizado más de 250 aeronaves no tripuladas en su territorio.
La primera gestión conjunta entre la Casa Blanca, el Kremlin, Kiev y las potencias europeas abre una inédita ventana de negociación formal, aunque la postura intransigente de Moscú sobre ocupar el este ucraniano y la resistencia de Kiev a ceder soberanía continúan siendo los principales escollos para alcanzar un cese del fuego definitivo.
