El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) presentó este jueves el informe correspondiente al primer semestre de 2026, revelando que la pobreza en el Gran Mendoza trepó al 36,9%, lo que representa una suba de cinco puntos porcentuales respecto del período previo. El deterioro de las variables sociales dejó a 395.000 habitantes por debajo de la línea de pobreza, superando el promedio nacional fijado en 32,3%. Según análisis de consultoras privadas locales como Evaluecon, el descalce entre los aumentos salariales y la aceleración de la Canasta Básica Total impactó de lleno en los sectores vinculados al comercio, los servicios y la economía informal.
El impacto del deterioro socioeconómico quedó reflejado en la medición oficial difundida este jueves 24 de septiembre de 2026 para los conglomerados urbanos de la provincia de Mendoza. La brecha de 4,6 puntos porcentuales por encima de la media nacional responde al enfriamiento de las actividades turísticas, industriales y del comercio minorista y mayorista. Paralelamente, la indigencia afectó al 7,3% de la población del conglomerado urbano, sumando a unas 78.000 personas que no logran cubrir los costos mínimos de la Canasta Básica Alimentaria.
Los indicadores estadísticos del organismo oficial constataron una incorporación neta de más de 55.000 nuevos pobres urbanos en el territorio mendocino durante los primeros seis meses del año.
Las evaluaciones económicas proyectaron un sesgo aún más desfavorable en caso de extenderse el relevamiento muestral a los municipios del interior productivo provincial.Los equipos técnicos provinciales y la red asistencial gubernamental reorientarán sus esquemas de contención social ante el incremento acelerado de hogares en extrema vulnerabilidad.
Los analistas privados y las autoridades locales continuarán monitoreando la evolución de las pautas salariales frente al costo de los alimentos esenciales durante la segunda mitad del año.
