Un conductor argentino fue interceptado en el Complejo Fronterizo Los Libertadores, en el límite entre Mendoza y Chile, al intentar ingresar de manera clandestina un cargamento de 384 frascos de medicamentos inyectables de uso veterinario. El hallazgo fue concretado por personal de la Aduana chilena mediante la utilización del portal radiológico de rayos X, el cual permitió identificar formas irregulares dentro de la rueda de auxilio ubicada bajo el chasis del vehículo de carga.
La mercadería incautada, valuada en más de 9.000 dólares, incluía estimulantes cardiorrespiratorios y diuréticos frecuentemente utilizados en actividades hípicas para alterar el rendimiento y evadir controles de dopaje. Tras la intervención judicial, el Juzgado de Garantía de Los Andes formalizó al transportista por el delito de contrabando, acordando un régimen de reparación económica por el doble del valor comercial de las sustancias y ordenando la destrucción total de los insumos secuestrados.
