El relevamiento de la Universidad de San Andrés refleja un marcado descontento con el rumbo del país a poco más de un año de las presidenciales. A pesar de los números adversos, la Casa Rosada sostiene una meseta de respaldo del 35% luego de haber registrado pérdidas mensuales continuas.
A poco más de un año de las elecciones presidenciales de 2027, el 70% de los encuestados manifiesta disconformidad con la marcha general del país. Los datos corresponden a la última Encuesta de Satisfacción Política y Opinión Pública desarrollada por la Universidad de San Andrés (UdeSA), bajo la dirección del politólogo Diego Reynoso. El trabajo técnico señala que, si bien la desaprobación se mantiene en niveles elevados, el gobierno nacional logró consolidar un piso de aprobación del 35%, interrumpiendo un ciclo de sangría de votos e imagen que se había extendido entre fines de 2025 y el primer cuatrimestre de 2026.
El informe de la casa de altos estudios da cuenta de una meseta en los valores de aprobación gubernamental tras completar cuatro meses consecutivos sin caídas. Reynoso explicó que, luego del período crítico en el que la administración perdía aproximadamente un punto porcentual por mes, el oficialismo logró estabilizar sus niveles de adhesión en un tercio del electorado. En el reverso de la medición, tres de cada diez consultados expresan conformidad con la orientación actual del Poder Ejecutivo.
El relevamiento pone en evidencia además una mutación sustancial en el orden de prioridades de la sociedad. Habiéndose contenido la dinámica inflacionaria que concentraba la atención pública en los dos primeros años de mandato, el foco de la preocupación social migró hacia el poder de compra de las remuneraciones y la fragilidad del empleo. Este cambio en la agenda de demandas se profundizó tras el desarrollo de los comicios legislativos del año pasado, planteando un nuevo escenario de exigencias de gestión para la administración libertaria.
En el análisis del mapa político orientado al próximo turno presidencial, el gobernador bonaerense Axel Kicillof se perfila como la referencia con mayor nivel de preferencia en el electorado opositor. No obstante, el estudio advierte sobre la dispersión del arco no oficialista y las dificultades para unificar la representación, condicionada por la imposibilidad legal de competir de la expresidenta Cristina Kirchner. Por el lado del gobierno nacional, la figura del presidente Javier Milei y la de la ministra Patricia Bullrich continúan encabezando las adhesiones dentro del núcleo duro del espacio oficialista.
La capacidad de dar respuestas efectivas a las demandas sobre salarios y puestos de trabajo determinará si el oficialismo logra transformar su piso de aprobación en una plataforma competitiva de cara a la contienda de 2027.
