Aunque la digitalización de expedientes y los cambios procesales redujeron sustancialmente los plazos de evaluación en la provincia, persiste un descalce entre la disponibilidad de las familias inscriptas y la realidad de los hogares. Con 272 chicos con sentencia firme de adoptabilidad, la amplia mayoría de los legajos busca menores de tres años, mientras que la demanda urgente se concentra en adolescentes, grupos familiares y niños con afecciones crónicas.
En el marco del Día Nacional y Provincial de la Adopción, el Poder Judicial de Mendoza difundió las estadísticas del Registro Único de Adopción (RUA) que exponen la brecha existente entre las preferencias de los aspirantes y la situación procesal de las infancias sin cuidados parentales. Si bien las reformas administrativas dinamizaron los plazos judiciales para declarar la adoptabilidad, en la provincia actualmente 272 niños, niñas y adolescentes aguardan la integración a un núcleo familiar. De ese total, la abrumadora mayoría supera la primera infancia o presenta necesidades específicas: existen 83 adolescentes de entre 12 y 17 años, 53 niños de 9 a 11 años, 35 de entre 4 y 8 años y 97 chicos con alguna discapacidad o patología crónica. En contraposición, el universo de menores de 0 a 3 años en espera abarca apenas a cuatro niños, todos ellos integrantes de grupos de hermanos.
La directora del Registro Provincial de Adopción (RPA), María Fernanda Anastasi, explicó que la problemática actual no radica en las demoras del trámite administrativo —el cual cuenta con instancias formativas, talleres de concientización y evaluaciones a cargo de equipos interdisciplinarios de psicología y trabajo social— sino en el perfil adoptivo seleccionado por los adultos. La abrumadora mayoría de las carpetas presentadas por los aspirantes se limita a solicitar bebés o niños de hasta tres años, lo que genera una permanencia prolongada de chicos de mayor edad en las residencias temporales del Estado provincial.
Ante la falta de postulantes con disponibilidad para asumir la crianza de grupos numerosos de hermanos o adolescentes, el circuito judicial prevé la activación de Convocatorias Públicas abiertas a la comunidad nacional cuando se agotan las búsquedas de legajos coincidentes en la base provincial. Desde los equipos de profesionales subrayaron la importancia de promover un cambio cultural orientado a centrar la adopción en el derecho superior de las infancias a recibir afecto y contención, trascendiendo las expectativas adultas ligadas exclusivamente a la primera infancia.
El procedimiento legal vigente mantiene abiertos los canales de inscripción y acompañamiento profesional para las personas o parejas interesadas en ampliar su disponibilidad adoptiva hacia las franjas prioritarias.
Las autoridades del RUA renovaron el llamado a la comunidad para diversificar la disposición de los postulantes e impulsar la vinculación afectiva de adolescentes y grupos de hermanos en la provincia.
